Bruxismo: tu cuerpo intentando liberar tensión o estrés

A veces el cuerpo habla por nosotros. El bruxismo no es solo apretar los dientes, es una respuesta del cuerpo al estrés, la ansiedad o la sobrecarga emocional. Comprender su origen es el primer paso para aliviarlo.

 ¿Te levantas con dolor en la mandíbula, sensación de tensión o incluso dolor de cabeza o de oído? Tal vez notes que, sin darte cuenta, aprietas la mandíbula durante el día, o que al levantarte sientes los músculos faciales cansados, como si hubieras pasado la noche haciendo fuerza.

Muchas personas viven estas molestias sin entender del todo de dónde vienen. Pueden atribuirlo al cansancio, a una mala postura o a haber dormido mal. Pero cuando esa tensión se repite, suele haber algo más detrás. El cuerpo tiene formas muy sutiles de hablarnos, y una de ellas es a través de la tensión muscular.

Qué es el bruxismo: más que un tema dental

El bruxismo consiste en contraer los músculos de la mandíbula de forma involuntaria. Puede darse mientras dormimos o incluso durante el día, en momentos de concentración, preocupación o irritación. A largo plazo puede provocar desgaste dental, dolor mandibular, molestias cervicales o alteraciones del sueño.

Más allá de los síntomas físicos, el bruxismo es una respuesta del cuerpo ante la tensión emocional. Cuando las emociones no encuentran una vía de expresión, el cuerpo busca su propia forma de liberar esa carga. En este caso, apretar los dientes se convierte en una manera de tratar de liberar la tensión que llevas por dentro.

Detonantes más comunes

Cada persona puede tener sus propios desencadenantes, pero hay algunos factores que suelen estar presentes en muchos casos:

Reconocer los detonantes no solo ayuda a comprender por qué aparece el bruxismo, sino también a prevenirlo y gestionarlo desde su raíz.

Por qué la férula no es suficiente

Habitualmente la solución pasa por una férula que protege tus dientes del desgaste y, sí, es una herramienta muy útil para proteger los dientes del desgaste, pero no resuelve la causa del problema.

Por eso, cuando solo se trata desde lo odontológico, el alivio suele ser parcial. La férula cuida tus dientes, pero la psicología te ayuda a cuidar lo que los aprieta: la tensión interna. Ambas miradas se complementan para lograr un bienestar integral. Porque el cuerpo y la mente no funcionan por separado: lo que no se expresa con palabras, el cuerpo lo manifiesta con síntomas.

Qué cosas puedes empezar a hacer

Hay algunas acciones sencillas que pueden ayudarte a aliviar la tensión y cuidar tanto tu cuerpo como tu mente:

Si te has sentido identificado/a con lo que has leído y notas que tu cuerpo también habla a través de la tensión, podemos trabajarlo juntos en terapia. Puedes escribirme para agendar una primera sesión o resolver cualquier duda. Estoy al otro lado para acompañarte.

Escrito por Patricia Jurado

Psicóloga General Sanitaria (colegiado nº 28007) especializada en ansiedad, gestión emocional, psiconutrición, autoestima y relaciones.

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