¿Te cuesta salir de la cama? 5 pasos básicos

La depresión, la ansiedad, la falta de motivación o el insomnio son algunos de los motivos que pueden complicar mucho lo que, aparentemente, es simple: salir de la cama.

7:00 am, suena la alarma y… tu mente o cuerpo no responde a la orden de levantarse. No sientes fuerzas para salir de la cama. No es pereza, es una sensación de incapacidad, “no puedo”.  Cada día es la misma batalla, esperas despertar con la energía o el resorte que te haga saltar de la cama pero… no llega.

Cuando queremos reanudar un camino, tenemos la cuesta, la bici y nuestra persona. Estamos esperando que la cuesta vaya cuesta abajo para poder avanzar, o que alguien venga a empujarnos. Pero es que nada de esto va a suceder por sí solo. La experiencia nos dice que la bicicleta se mueve cuando nos subimos a la bicicleta y empezamos a pedalear. Al principio es difícil porque es cuesta arriba, pero a medida que avanzamos, la inercia viene sola, y facilita el rodaje. La llegada a la cima aparece más cercana, y una vez alcanzada, sólo queda la cuesta bajo, cuando todo va rodado.

Algo similar sucede con la acción de levantarse. Dicho resorte para empezar el día no viene de la nada, depende de nosotros. Si esperamos de forma pasiva a que llegue, nos quedaremos en el mismo punto de siempre. El reto está en romper con este patrón, ir construyendo cada día pequeños pasos  – de forma realista y al ritmo adecuado a cada persona – que nos sirvan de guía para conectar con la confianza de que sí somos capaces.  Con cada pequeño logro, más fuerza tendrás para seguir avanzando. Entonces la idea de empezar el día empezará a ser menos terrible. 

5 pasos que te pueden ayudar

Cuando te sientes incapaz de levantarte o el esfuerzo que te supone es realmente gigantesco, puede resultar de ayuda construir una escalera con pequeños escalones que ir descendiendo y así no saltar de golpe con el vértigo que implica.

1) ELIMINA COMODIDADES 

Suprime todas las posibles comodidades que hacen de la cama un lugar confortable: deja por la noche la persiana levantada para que entre la luz del sol ☀️ al amanecer, configura varias alarmas ⏰ ubicadas lejos de la mesita de noche, siendo necesario levantarte si no quieres seguir escuchando su molesto sonido…

2) LEVÁNTATE GRADUALMENTE

No tienes que saltar de la cama y empezar el día corriendo. Primero de todo, incorpórate y siéntate. El siguiente objetivo será poner los pies 👣 en el suelo.

3) CÉNTRATE EN ALGO QUE TE MOTIVE

Ese café que te gusta, compartir un momento con tu mascota, escribir los buenos días a alguien cercano… Puede ser tu primer momento de autocuidado del día.

4) DIÁLOGO INTERNO POSITIVO

Mantén un diálogo interno 💭 positivo, en cualquier caso, ten presente que está bien no estar bien siempre. No podemos estar siempre alegres y 100%.

5) FRAGMENTA TAREAS 

Divide o fragmenta las tareas 🧮. Resulta más fácil empezar el día si te centras en una cosa, paso a paso, que si contemplas todo el conjunto de tareas u obligaciones que tienes que hacer durante el día. En ese último caso la imagen resulta tan abrumadora que ganará la cama.

A tener en cuenta...

Cabe tener presente que estas pautas son de carácter general. Es necesario valorar la causa que está detrás de esta dificultad para poder dar una respuesta personalizada a cada caso. Habitualmente encontramos insomnio o malos hábitos de sueño como no tener una rutina estable de horarios, en este caso es necesario trabajar unas buenas pautas de higiene de sueño. Otros factores psicológicos pueden ser falta de motivación, períodos de estrés, ansiedad o depresión.

La dificultad para levantarse de la cama puede ser señal de un síntoma depresivo. Es frecuente encontrar personas que junto al malestar emocional, apatía y no disfrute de las actividades habituales, entre otros, realizar tareas diarias como levantarse de la cama resulta un esfuerzo titánico. No se trata sólo de cansancio o falta de motivación puntual,  en este caso la afectación en el desempeño diario es visible, afecta a diferentes aspectos y ámbitos vitales en un tiempo prolongado.

Si crees que podrías estar pasando por una depresión, consulta a un experto profesional para qué pueda realizar una correcta evaluación y ayudarte en caso de ser necesaria una intervención

Escrito por Patricia Jurado

Psicóloga General Sanitaria (colegiado nº 28007) especializada en ansiedad, gestión emocional, psiconutrición, autoestima y relaciones.

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